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El
Carnaval de Tenerife El
Carnaval en Santa Cruz de Tenerife está entre
los tres más importantes del mundo, por su
colorido, participación y grandiosidad, su
clima y la tranquilidad con que se puede disfrutar
de la fiesta.
El Carnaval es el principal evento festivo de la
isla y está considerado de interés
turístico internacional por la Secretaría
de Estado de Turismo.
Como ciudad que vive plenamente su Carnaval, Santa
Cruz es miembro de la FECC – Federación
Europea de Ciudades del Carnaval, y ha sido la sede
en el año 2000 de la XX convención
de Ciudades del Carnaval.
Historia
del Carnaval de Tenerife
Fueron los conquistadores de las islas quienes,
llegados a Tenerife a mediados del siglo XV trajeron
tradiciones ligadas con las fiestas del Carnaval,
que se celebraban también en todos los
dominios de la Corona.
Sin embargo, consta que las familias pudientes
de la isla, según testimonio de escritores
y viajeros de la época, acostumbraban en
el s. XVIII, a celebrar bailes y fiestas a los
que invitaban a viajeros distinguidos.
Los antecedentes de las máscaras del Carnaval
eran las denominadas tapadas de Santa Cruz, quienes
iban a la fiesta de la Calle del Pilar con sus
rostros cubiertos.
Tras la caída de la Segunda República
y el comienzo de la Guerra Civil Española
(1936-1939), se veta el carnaval hasta la década
de los setenta.
A partir de 1945, los tinerfeños comienzan
a celebrar el Carnaval de forma clandestina en
sus casas, aunque tanto las autoridades civiles
como el Clero siguen prohibiendo su celebración.
En 1965 se acordó solicitar que las Fiestas
de Invierno, como antes denominaban a los Carnavales,
fuesen declaradas de interés turístico,
por lo que dos años más tarde, en
1967, el Carnaval se convirtió en Fiestas
de Interés Turístico Nacional.
El nombre de Fiestas de Invierno se mantuvo hasta
1976, año en que de nuevo, y ya sin las
censuras que caracterizaron la dictadura franquista,
adoptaron la denominación de Carnaval.
No obstante, fue el 18 de enero de 1980, cuando
el carnaval de Santa Cruz de Tenerife alcanzó
su más alto reconocimiento, al ser declarado
Fiesta de interés Turístico Internacional
por la Secretaría de Estado para el turismo.
En la actualidad, los diferentes grupos del Carnaval
han paseado el nombre de la isla de Tenerife,
tanto por la geografía española
como por diversas partes del mundo, convirtiéndose
así en el segundo más popular y
conocido internacionalmente, después de
los que se celebran en Río de Janeiro (Brasil)
Agrupaciones
del Carnaval
Las agrupaciones del Carnaval de Santa Cruz de
Tenerife fueron creciendo y mejorando al mismo
tiempo que la fiesta.
Las coloristas comparsas, las murgas, con sus
canciones críticas y sus instrumentos de
cartón, y las rondallas, las más
antiguas y tradicionales de la fiesta, que interpretan
piezas de lírica española y ópera,
son las protagonistas indiscutibles de la fiesta.
Comparsas.–
Ya en el primer tercio del siglo XIX existe documentación
sobre la presencia de unas agrupaciones denominadas
comparsas. En la primera década del siglo
actual, la presencia de comparsas, rondallas y
parrandas es numerosa en diferentes medios de
comunicación. Es a partir de 1910, con
el inicio de los concursos de rondallas, cuando
empieza a diferenciarse entre comparsa, rondalla
y otro tipo de agrupación carnavalera.
Murgas.-
Estas agrupaciones del carnaval que se dieron
a conocer durante la década de los veinte
y treinta, gozaron de una enorme popularidad con
la implantación de las Fiestas de Invierno.
Así, de la cara pintada y los instrumentos
confeccionados con caña y cartón,
sus componentes pasaron a llevar una indumentaria
bastante más cuidada, lo que se convirtió
en una nueva forma de entender la murga. Las letras
de las canciones de éstas agrupaciones
se caracterizaban por la crítica, la ironía
y la sátira, por medio de las cuales transmitían
al pueblo tinerfeño el reflejo de la realidad
política y social de la época. De
todas estas agrupaciones, sin duda la pionera
fue la NI FU–NI FA. Esta murga a partir
de 1961 y durante cinco años consecutivos,
obtiene el primer premio del concurso de murgas,
lo que la convierte en la formación “alma
mater”, por exelencia de esta modalidad.
Rondallas.-
En sus inicios, las rondallas se disfrazaban con
atuendos de las murgas. En un principio se buscaba
la picaresca en las letras de las rondallas. Son
una agrupación de personas con acompañamiento
de guitarras o instrumentos de pulso y púa.
Ya en 1961 comenzaron a celebrarse concurso de
rondallas.
El número de estas agrupaciones se ha ido
reduciendo año tras año, mientras
que se ha producido un espectacular aumento de
murgas y comparsas.
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